El lápiz Inkling de Wacom es mucho más que una herramienta para hacer bocetos digitales.

Especial. Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom

Por:
Redacción Bicicleta
La
posibilidad de hacer bocetos en tinta de gran calidad digital y la
portabilidad, son apenas algunos de los beneficios del lápiz Inkling de Wacom, una herramienta que vale la pena revisar, explorar y
disfrutar.

Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Todo
estudio de diseño gráfico o de ilustración, al igual que los trabajadores
independientes de la industria gráfica deben dedicar algo de entusiasmo y
dinero a la renovación y adquisición de nuevos equipos y herramientas; el
objetivo de las nuevas compras es optimizar tiempos y procesos y así mismo, ser
más competitivos, lo que se puede traducir a nuevos clientes y crecimiento.
En nuestro
caso, estamos disfrutando del Inkling
de Wacom, que se promociona como  un lápiz ideal para hacer dibujos rápidos que
se convierten de forma ágil al lenguaje digital, cosa que es cierta, pero que
se queda corta ante otros grandes beneficios de esta herramienta.
Pero antes
de hablar de las ventajas del Inkling
vale la pena hacer una pequeña y no tan técnica descripción del producto.
Se trata de
un bolígrafo común y corriente (del peso y tamaño tradicional) que viene
acompañado de una cajita pequeña que sirve de clip para las hojas y que se debe
ubicar en la parte superior de la hoja donde se hace el boceto. La cajita, al
encenderla, empieza a registrar todos los trazos que se hacen con el bolígrafo sobre
el papel, guardándolos en archivos gráficos descargables para el computador.
Esa es la
información que teníamos de Inkling
antes de probarla y conocerla, lo que no teníamos tan claro y que hace aún más
llamativa la herramienta, es la posibilidad de crear capas a medida que se
hacen los dibujos, y la opción de editar dichas capas de forma rápida por medio
del software (muy liviano y amigable) que viene con el lápiz. Por eso nos
parece ilustrativo el compartir un poco de la exploración que hemos hecho con
esta herramienta. 
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Inkling viene con cuatro minas de repuesto, además
la tinta del bolígrafo no genera charcos como algunos bolígrafos normales, lo
que nos hace pensar que en Wacom no
dejan nada al azar.

Explorando
el dibujo.

Una de las dudas
frente al Inkling tenía que ver con
su capacidad para guardar los diferentes calibres e intensidades de la línea,
así que hicimos algunas pruebas de rayones solo para revisar la forma en que
serían traducidos los trazos al ser descargados al computador.
Esta es una
muestra escaneada de la libreta de bocetos y el resultado exportado a Photoshop
e Illustrator
desde el Inkling Sketch Manager (software incluido con el producto), como se
ve, la imagen en Photoshop guarda los calibres y la presión del trazo, la
versión de Illustrator se ve más caótica pero se debe a que el archivo
recoge incluso las líneas más delgadas, convirtiéndola en vectores editables a
los cuales se les puede calibrar el grosor. Cabe aclarar que este primer “rayón”
con Inkling se hizo sin tener en cuenta
las capas, además de ser realizado de forma rápida y desordenada.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
A la izquierda el escaneo de la imagen dibujada con Inkling, al centro el resultado exportado a Photoshop y a la derecha el resultado exportado a Illustrator.

Explorando
el Inkling Sketch Manager

En un nuevo
ejercicio con Inkling tuvimos en
cuenta el manejo de las capas, creando una capa en la que hicimos un boceto
general, casi el plano de la imagen, otra capa en la que hicimos un estudio sencillo
de sombras y una capa depurada de línea definida.
Este es un
escaneo de la imagen desde la agenda de bocetos.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Al conectar
el Inkling al computador se instala
una nueva carpeta en donde se guardan por defecto los bocetos que se descargan
desde esta herramienta, estos llegan en un formato especial que solo se pueden
abrir con el Inkling Sketch Manager, un software liviano y de instalación
rápida.
Esta es una
imagen del dibujo elaborado al abrirlo con el Inkling Sketch Manager. A la
izquierda se ven las diferentes capas que hemos creado, en este caso son solo
tres capas y a la derecha se ve la imagen completa con las tres capas visibles,
en donde se resalta con rojo la capa activa (capa en la que estamos ubicados).
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
En la columna de la izquirda se pueden navegar las capas del archivo, se resalta en azul la capa activa, a la derecha se ve la imagen centrada del archivo con las capas visibles.
Al igual
que en Photoshop e Illustrator, las capas en el Inkling
Sketch Manager se pueden ocultar o
dejar visibles, basta con activar o desactivar el ojo que se encuentra al lado
de cada capa.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom

A la izquierda se ve la primera capa como
activa y las otras dos capas invisibles, a la derecha la imagen encajada de la
única capa visible.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
El manejo de las capas activas e invisibles es similar al manejo de programas como Photoshop e Illustrator.
El software
cuenta también con la opción de zoom
y una línea de tiempo que guarda el histórico de los trazos creados en el
proceso manual, la herramienta “línea de tiempo” sirve para visualizar una
animación del proceso de dibujo pero también para separar y crear nuevas capas
de determinadas zonas, de esa forma se pueden crear múltiples capas antes de
exportar el archivo para trabajarlo en Photoshop o Illustrator.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Inkling Sketch Manager incluye opciones básicas de zoom para navegar la imagen en detalle.
La creación
de nuevas capas se hace por medio del botón “Depurador” de la línea de tiempo,
al arrastrar el botón de reproducción de la línea de tiempo se empiezan a
resaltar con rojo las zonas a medida que se dibujaron, de esa forma se pueden
generar capas de las zonas rojas, que son conjuntos de líneas creadas. Al estar
ubicados en la zona que nos interesa aislar para que sea una nueva capa, se debe
dar clic en el botón “Dividir capas” (que se presenta con la imagen de una hoja
con un signo menos). En las imágenes se ve como se seleccionó la zona que nos
interesaba aislar y como se generó una nueva capa de la misma.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
En esta imagen se puede ver la línea de tiempo avanzada hasta el punto en que se generaron las líneas del zapato, el programa destaca el progreso de la creación de las líneas con el color rojo.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Debajo de la zona de la imagen principal se ubican los comandos de la línea de tiempo, al hacer, al tener seleccionada la opción “Depurador” se pueden crear nuevas capas a partir de las capas ya existentes.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Arriba se puede ver la nueva capa ya creada, la cual contiene únicamente un extracto del zapato del personaje.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Este es un acercamiento de la zona en que se puede ver la nueva capa creada
Así mismo,
se pueden fusionar capas, seleccionando las capas y dando clic en la
herramienta representada con la imagen de una hoja con el signo más. Antes de
exportar el archivo se pueden eliminar las capas que se no se necesiten, en
este caso hemos conservado las tres capas para manipularlas en Photoshop.

Exportar el
archivo a Photoshop e Illustrator

El Inkling
Sketch Manager es muy intuitivo y
muestra los botones de Photoshop e Illustrator para exportar
el archivo, otra opción es hacerlo desde el menú superior, desde donde también
se puede guardar el archivo en formato de imagen JPG, PNG y PDF, entre otros.
Al exportar
el archivo de boceto a Photoshop e Illustrator se genera un
archivo nuevo en el que se conservan las capas creadas desde Inkling Sketch
Manager, en el caso de Illustrator se presentan todos los
diferentes trazados del dibujo original listos para editarse.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Inkling Sketch Manager permite exportar el archivo a Photoshop e Illustrator, para ello se puede dar clic en el ícono de cada programa o navegar desde el menú superior y usa la opción “Exportar a”.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Resultado del archivo exportado a Photoshop.
Primeros trazos con el lápiz Inkling de Wacom
Resultado del archivo exportado a Illustrator.

Conclusión

Inkling de Wacom aporta en el proceso creativo desde el boceto hasta la línea
final, su separación por capas hace que el trabajo manual se articule de una
forma más natural con el ajuste digital, evitando no solo el uso del escáner,
sino también el entintado por capas o vectorización exhaustiva, así mismo, el
software que acompaña el producto sirve tanto para acoplar los archivos y
hacerlos compatibles con Photoshop e Illustrator, como también
para dividir las capas existentes, generando el número de capas necesarias
antes de pasar a un proceso de coloreado más certero.
Por lo
anterior, creemos que Inkling es más
que un lujo, es una herramienta fundamental si se piensa en agilizar procesos y
producción gráfica. Los profesionales que se especializan en hacer story boards encontrarán en Inkling un ahorro de más del sesenta
por ciento en el tiempo invertido en cada obra. Así mismo, luego de pocas horas
de práctica se entiende su aporte en trabajos de ilustración en general, pues
una buena planeación de las capas se traduce en ahorro de tiempo en los
procesos; por eso los 270 dólares (aprox) de su precio están lejos de ser un
gasto, son una inversión necesaria para ilustradores profesionales o en camino
de serlo.
Compartimos
además el video promocional de Inkling
de Wacom y un par de cortos videos
corto tomados de YoutTube, en los que se puede ver algo del funcionamiento de esta
herramienta.
Si te
interesa Inkling, puedes contactar
con Wacom Américas por medio de su website y sus redes sociales, en donde
constantemente comparten información y concursos en los que obsequian algunos
de sus productos.

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